Mi gente querida,
Después de más de cinco años siendo la mascota del blog y una parte de él, Gatita se ve obligada a despedirse forzosamente.
Hace poco más de un mes, estaba haciendo las fotos de un "In my mailbox" y, cuando terminé de fotografiar a Gatita con el último libro, tuve la mala suerte de que el escenario se le cayó encima. Como no le dio en la cabeza, no estaba muy preocupada, pero, cuando levanté la tabla y la cogí, tenía la pintura de la cara desconchada.
Con toda mi desesperación y mi maña, me puse a arreglarla como bien pude. En ese momento, quedó más o menos bien, pero, al ir a hacer las fotos para el último "In my mailbox" del blog, me encontré con que le había salido una grieta y se le había inflado la pintura, como suele pasar con las paredes que tienen humedad. Así que, tengo que reconocer lo inevitable: aunque a día de hoy, Gatita aún conserva su cara, el desconchado no va a tardar en caerse.
Gatita tendrá que someterse a un tratamiento de estética cuyo resultado no sabemos muy bien como saldrá. Lo que sí estoy segura de que va a suceder, es que nunca más será igual a la gatita que todos conocemos porque mi estilo de pintar es mucho más suave y menos contundente. Dudo mucho que consiga algo que se le parezca y eso si consigo arreglarla.
Por eso he querido hacer una última galería de Gatita "tal y como es". En ella se aprecia ligeramente como un lado de su cara, sobre todo el ojo derecho, está abultado, pero creo que se merece este tributo por todos los años de compañía que nos ha proporcionado. (Además le estaba haciendo ropa nueva...).
Y ahora, sin más remedio, empieza una nueva época en el blog. Tal vez, Gatita vuelva con el tiempo, pero en este momento no me veo con ánimos de trabajar en ella. Soy consciente de que solamente es un juguete, pero, después de todo este tiempo en The Ivory Marble, se había convertido en un icono. Para mí, es un objeto muy preciado por todos los buenos momentos que me ha dado, lo parte del blog que ha sido y las muchas veces que la han llamado bicho raro y me han hecho reír.
Así que, a todo el mundo a quién Gatita le importe aunque sea un poco, a quién la vaya a echar de menos, a quién le sacara alguna vez una sonrisa,... ¡Muchas gracias!